Los seres humanos se organizan socialmente cuyos miembros se unen para participar en objetivos comunes. La sociedad la integran individuos unidos por vínculos naturales o espontáneos y por objetivos que trascienden a los particulares. El interés del individuo se identifica con los intereses del conjunto. Vivir significa vivir con otros, tener una relación con los demás y así aprender de la experiencia individual y social, representa una relación perfectamente simétrica.

Los objetos siempre esta en constante relación con la sociedad, pero nosotros decimos que los objetos están en un lugar, pero que pasan desapercibidos por los sentidos, son sólo lo que sabemos que son y nada mas esto se definiría como zuhanden y vorhanden donde ya se han movilizado, se encuentran allá afuera lejos de nuestro alcance, necesitamos tomarlos para poder manejarlos. El conocimiento es el manejo de esa distancia. En el mundo real, la proximidad, y la lejanía de los objetos se mide conforme al grado de riqueza o escasez del conocimiento. También se aplica a los seres humanos por medio de lo que dice Schutz: “el sistema de arreglo espaciales” “entra en la diferenciación de intimidad y anonimato, de extrañeza y familiaridad, de proximidad social y distancia” donde se entiende que los seres humanos siempre tenemos nuestras diferencias con los demás y con nuestro entorno, cada quien tiene su forma de desarrollarse y con quien compartir su vida. El otro ayuda de alguna manera a construir conocimiento y a adquirir experiencias en la medida en que interactuamos, igualmente con el que no conocemos y sabemos de ellos de manera indirecta, por medio de la información que hemos reunido acerca de las categorías de muestras a las que pertenecen.

Casi siempre que estamos en comunidad estamos en familia, cabía tanto el amor como la hostilidad y la solidaridad, siempre esta a la vista, siempre teniendo hacia en polo de la intimidad, un posible compañero de intercambio. Pero existen también los forasteros que aparecen físicamente dentro de los confines del mundo en que viven, los enemigos directos que nos instan a tener desconfianza. Se podría decir que son extraños socialmente distantes auque físicamente cerca, el intercambio con extraños siempre es una barbaridad, la cual representa la insuficiencia de reglas que provoca el estatus confuso del extraño. La defensa del espacio social nunca es segura, ya que es imposible sellar impenetrablemente los limites. No hay una cura infalible contra los extraños y mucho menos contra el temor que nos provocan.

El problema de la sociedad moderna no es como eliminar a los extraños, sino como vivir en su constante compañía, esto es confinar y reglamentar la libertad de los extraños y mantenerlos de una vez por todas donde les corresponde. Los extraños son producto del mismo espacio social que busca asimilar y domesticar el mundo en que vivimos.

En espacio social de la vida se encuentran maneras de socializar con los demás con la intimidad o la proximidad, también resulta fácil en el juego que vivimos constantemente, en el mundo de reglas el cual teje su propio orden. El propósito del juego es que otros jueguen, para que interactúen unos con otros. El valor de la diversión debe mantenerse fresco y renovado constantemente. Si bien el espaciamiento social pretende estructurar la claridad de las divisiones, la monotonía y la garantía plena de que las expectativas serán satisfechas. En todo caso las personas quieren, aman y brindan ayuda a quienes la necesiten, un intercambio de solidaridad con el otro.